250g de tu pasta favorita de seca (cuanta más larga la cocción mejor para esta receta)

600g de berenjena

800g de Tomates maduros (los de lata van perfectos)

Aceite de oliva según sea necesario (por lo menos 1/2 taza)

Sal y pimienta

1 cucharada de ajo picado

3 o 4 chiles secos

1 cucharadita de orégano seco bueno, o 1 cucharada de orégano fresco

500gr de pasta larga

½ taza de perejil o albahaca picada

½ taza de ricotta rallada

Corte la berenjena en rodajas 2,5cm de grosor. Cocine en abundante aceite de oliva, sin amontonamiento, espolvoreando con sal y añadiendo más aceite según sea necesario. Sin duda tendrá que cocinar en tandas; tómese su tiempo y cocine hasta que la berenjena esté bien dorada y suave. Colóquelas en un plato, no las escurra en papel absorbente. Mientras tanto, ponga una olla grande de agua a hervir y sálela.

Al final de la cocción de la berenjena, la olla tendrá idealmente un par de cucharadas de aceite. Si hay más o menos, escurrir un poco o añadir un poco. Ponga el fuego a medio, añada el ajo y los chiles, y cocine hasta que el ajo se coloree un poco.

Añade los tomates y el orégano, junto con un poco de sal y pimienta; cocina hasta que la salsa no esté demasiado seca, revolviendo de vez en cuando.

Cocine la pasta hasta que esté tierna pero no pastosa. Mientras se cocina, corte la berenjena en tiras y recaliéntela durante un minuto en la salsa de tomate. Escurra la pasta y mézclela con la salsa de tomate y la berenjena. Pruebe y ajuste el condimento, luego agregue el perejil o la albahaca y el queso rallado y sirva.